A lo largo de toda nuestra vida pasamos más tiempo con nuestros hermanos de la familia de la fe que con la propia familia de carne y sangre. Nacemos, crecemos, nos casamos, tenemos hijos y dejamos esta vida para irnos con Cristo todo ello dentro de la comunidad cristiana. Con todo y eso a veces permanecemos como extraños. Ahora somos una familia en Cristo. Hablamos, descansamos en los demás, nos animamos unos a otros, y nos rendimos cuentas mutuamente. Hemos pasado de reunirnos para el culto del domingo o estudio biblico a estar juntos para momentos sociales, para relacionarnos y organizar eventos para nuestro barrio, pasar tiempo juntos, o simplemente reirnos... Hemos pasado de ser un grupo o una iglesia a ser una verdadera familia y de pasar a leer la Biblia a conocer a Dios...
Dios está haciendo grandes cosas a través de las Células de Hogar
- Pastora, Kim -
Llamados a pertenecer
Somos llamadoa a pertenecer no sólo a creer
Dios dijo: "No es bueno que el hombre esté solo". Dios nos creó para vivir en comunidad, para la comunión y para tener una familia. Sólos no podemos crecer saludablemente ni cumplir los propositos de Dios. Seguir a Cristo implica participación, no solamente creer. Somos miembros de su cuerpo: La Iglesia. Para Pablo ser "miembro" de la iglesia significaba ser un órgano vital de un cuerpo con vida, una parte indispensable y ligada al cuerpo de Cristo.
Para que los organos del cuerpo cumplan su proposito adecuado deben estar ligados al resto del cuerpo. Dios te creó para desempeñar un papel específico, pero si no te vinculas a una iglesia viva y local, te perderás en el proposito tan importante como es el de la COMUNIÓN. Descubrimos nuestro papel importante en la vida mediante la relación con los demás.
La diferencia entre ser un mero asistente al templo y un miembro de la iglesia es el compromiso.
Asistente | Miembro |
Espectadores frente al escenario | Comprometidos con el ministerio |
Consumidores | Contribuyentes |
Beneficios sin obligaciones | Entiende que la madurez es dar a otros |
Los asistentes son como parejas que quieren vivir juntas sin comprometerse y formar un matrimonio. Dios quiere que amemos a personas reales y no ideales. Puedes pasarte toda la vida buscando la iglesia perfecta pero no la encontrarás. Dios nos llamó a amar a los pecadores como él los amó.
La verdadera comunión es más que asister el domingo al culto. Debido a esto, todos los cristianos necesitamos estar comprometidos con un pequeño grupo dentro de cada iglesia, ya sea en los hogares o de estudio biblico.
Dios nos ha permitido "extendernos a la mano derecha y a la mano izquierda" y dependiendo dónde vivas tienes cerca un grupo de hermanos para reunirte entre semana con ellos y compartir "los unos con los otros".
Encontrarás grupos de hermanos que se reunen en las casas en los siguientes barrios:
Rondilla - Leones de Castilla - Delicias - Pajarillos - Circular - Medina de Rioseco - Laguna - Zona Pº Zorrilla - Cigales - Mojados - Parquesol y seguimos extendiéndonos.
Grupos: Jovenes adultos, jovenes, Adolescentes, niños y adultos
EL COMPAÑERISMO EN LA IGLESIA ES MÁS IMPORTANTE QUE CUALQUIER INDIVIDUALIDAD